Pintar radiadores

Pintar radiadores

Pintar radiadores

Pintar radiadores

 

Llegan el frío y el invierno, y con ello, es hora de encender de nuevo la calefacción y despertar de su litigo a los radiadores, esos elementos inservibles durante todo el verano, pero que ahora sí serán nuestros mejores aliados contra las inclemencias meteorológicas de esta época.

Para ello, resulta necesario al cabo de un tiempo, renovarlos (renovar la pintura, eliminar el óxido) o simplemente darles un nuevo aire de acuerdo con la decoración de la habitación donde se encuentran. Mayormente, siempre son blancos, pero, ¿a quién no le gustaría tener un radiador de color azul integrado con el tono azul de nuestra habitación? O incluso, ¿utilizarlo como un objeto más para crear un paisaje propio combinado con el mobiliario de la misma?

Para que podáis pintar radiadores con total garantía, aquí os explicamos los pasos a seguir:

1-     Lo primero que debemos hacer es elegir el color que queremos para nuestros radiadores. Si se trata solo de renovarlo, recuperaremos el blanco que ya tiene, o si queremos romper con la monotonía, buscaremos el tono acorde al nuevo estilo que queramos darle. Hay que utilizar siempre pintura adecuada al objeto que vamos a cubrir. En este caso pintura para radiadores en base agua. Este tipo de barniz no evapora disolventes, con lo que ayudamos a proteger el medioambiente y no emiten olores dañinos para la salud de los miembros de la casa. Además, la pintura para radiadores es termoplástica, lo que significa que se dilata y se contrae con los cambios de temperatura. Esto la convierte en el mejor recubrimiento para resistir variaciones de temperatura en el radiador.

2-     Os recomendamos también proteger con papel de periódico o cartón las paredes y el suelo donde trabajareis para evitar mancharlos, así como protegerse las manos con unos guantes.

3-     Para que el esmalte agarre mejor, lijad la superficie con una lija de mano de grano fino, asi podremos pintar radiadores con mas comodidad.

4-     Antes de comenzar el proceso de pintado, los radiadores deben de estar siempre apagados, en frío y limpios de polvo, óxido y grasa. Esto podemos solventarlo pasando antes un trapo húmedo con agua o, en alcohol, para retirar el polvo que se ha producido al lijar, y protegemos el regulador, el purgador y los codos con cinta.

5-     A continuación, aplicamos el esmalte. Es mejor dar dos manos de pintura, respetando los tiempos de secado entre una y otra.
De este modo tan sencillo, ya tenemos nuestra obra de restauración lista, con los radiadores preparados para funcionar con total normalidad en estos meses de frío que se acercan, visualmente como nuevos y en sintonía con el espacio donde se encuentran.
Los profesionales de Pinturas Varon os ayudamos en todo lo que necesitéis. Porque lo primero es la calidad de nuestro servicio. Y cualquier material que necesitéis, para ésta y otras restauraciones, podéis encontrarlo en nuestras instalaciones en Terrassa, muy cerca de Sant Cugat y Sabadell. Nos preocupamos de nuestros clientes y de ofrecerles calidad en material y servicio.

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